Noticias de la Campaña estatal #NoalTTIP

Se solicita al Gabinete Técnico un informe sobre la omisión de documentos

En relación con la posible omisión de un informe preceptivo que debió recabarse y ser emitido por el Consejo General del Poder Judicial respecto del Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA), solicitan del Gabinete Técnico un informe sobre la cuestión planteada.
La decisión que se ha adoptado, al no establecer plazo para la emisión del informe por el Gabinete Técnico y teniendo en cuenta el momento en que se halla la tramitación en el parlamento de la autorización del CETA, podría comprometer o imposibilitar la eficacia de la decisión que el consejo pudiera adoptar si llegar a ser la de acceder a la petición que se le formula. Hay un claro riesgo de que -en el mejor de los casos- la decisión llegue tarde.

Rueda de prensa Campaña No al TTIP, CETA, TiSA para convocar a la manifestación del 3J

Madrid – 30 de mayo 2017
Miembro de la campaña No al TTIP, CETA, TiSA participan en un canutazo de prensa con los concejales de Ahora Madrid, Carlos Sánchez Mato, Rita Maestre y Pablo Carmona para apoyar la manifestación del próximo sábado 3 de junio en Madrid denunciando que el tratado comercio UE-Canadá (CETA), actualmente entre trámite parlamentario, afectará como ningún otro tratado comercial anterior a las competencias municipales y a la autonomía local.
— El CETA afectará muy negativamente, por ejemplo en las reglas de contratación pública que abriría la licitación municipal y autonómica de contratos públicos al capital transnacional lo que viola el principio de subsidiariedad y la libertad de organización municipal en el ámbito de los servicios de cuidados y servicios de interés general.
— El CETA prepara además el terreno jurídico para facilitar una mayor privatización de la gestión servicios públicos e incluye cláusulas por las que no se podrán revocar determinadas privatizaciones de servicios.

Foto Acción #3JstopCETA

Haz una foto o un vídeo y súbelo en tus redes sociales para animar a la participación de la manifestación en Madrid el día 3 de junio 2017
 

Charla informativa ¿Sabes lo que es el CETA y cómo nos afecta?

Charla informativa ¿Sabes lo que es el CETA y cómo nos afecta?Charla informativa ¿Sabes lo que es el CETA y cómo nos afecta?
Actividad dinamizada por activistas de Ecologistas en Acción
Martes 30 de mayo, 19:00h
CS La Ingobernable, C/Gobernador 39, Madrid

La agroindustria y el CETA

La agroindustria y el CETA
Marina Albiol
Eurodiputada y portavoz de Izquierda Unida en el Parlamento Europeo
Pablo Jiménez
Campaña estatal No al TTIP, CETA, TiSA
publico.es
Cuando hablamos del CETA y otros acuerdos comerciales similares como el TTIP o el TiSA, es frecuente referirnos a las consecuencias que tienen estos sobre los derechos sociales y laborales, sobre la merma de estos derechos que conllevará aún más, después de esta década de recortes, a la precarización de la calidad de vida de las clases populares. Puede que estos aspectos del tratado, así como los peligros de dar carta blanca a los inversores, sean los más conocidos, si es que podemos dar por conocido aquello que no ha dispuesto de la menor transparencia.
También tiene cierta relevancia informativa en relación con el mundo agrario la entrada de alimentos transgénicos, de carne hormonada y de aves sacrificadas desinfectadas mediante productos clorados. Pero esta cuestión, ya de por sí grave, encierra algo de capital importancia para el mundo agroganadero. Algo que no solo afecta a los territorios europeos y canadiense sino que puede alcanzar proporciones globales al servir de modelo para otros tratados regionales o bilaterales, algo al que el, de momento, suspendido TTIP no es ajeno.
Nos referimos al tipo de agricultura y ganadería que se va imponiendo a escala global, al tipo de alimentación que nos obligan a consumir. A lo que estamos asistiendo con el CETA es a la unificación de los modelos productivos entre las partes signatarias del acuerdo comercial o más concretamente a la imposición de los modelos de carácter agroindustrial sobre los tradicionales. Si bien ambos modelos hoy día están sujetos a las lógicas de la oferta y la demanda del mercado capitalista, en Europa, en mayor medida que Canadá, se mantiene aún en muchas explotaciones agrarias, aunque en retroceso, una producción pluriespecífica centrada en lo local, fijada al territorio, con empleo familiar, sistemas cooperativistas y significativa cuota de elaboración ecológica, mientras que en Canadá predomina otro modelo basado en producciones intensivas, monoespecíficas, reducida mano de obra y alta tecnologización, utilización masiva de fitosanitarios y pesticidas y alejadas de los centros de consumo. Esto no significa que la agroindustria no esté instalada en Europa , todo lo contrario ya que, desde finales de los años 80 y más concretamente desde la creación de la OMC (1995), se ha optado por la máxima liberalización del mercado agroalimentario sustentada en el apoyo a las grandes empresas productoras y de la gran distribución. Pero en Europa aún se mantienen estas prácticas tradicionales en el manejo de la biodiversidad y de los recursos naturales que hacen que su modelo pueda diferenciarse, aunque sea de forma parcial, del agroindustrial y que por ello está en el punto de mira de un tratado como el CETA que opta por la concentración del negocio alimentario en multinacionales de este sector y a la supeditación del resto a sus reglas, cuando no a la simple aniquilación.
El modelo impulsado por el CETA, además de la alta tecnificación y mecanización y el bajo empleo, potencia los monocultivos y el uso masivo de pesticidas y otros productos químicos, que se identifican como causas claras de la pérdida de biodiversidad. Esta forma de cultivar prescinde de cualquier otra planta o animal presentes cuando la biodiversidad está considerada como un factor de regulación indispensable para que los agrosistemas funcionen, prestando servicios ecológicos, además de los propios de producción alimentaria, tales como el reciclado de nutrientes, la depuración de productos químicos, la eliminación o reducción de plagas o enfermedades o la regulación microclimática e hídrica locales. No obstante, el CETA apuesta por el modelo agroindustrial a pesar de que la FAO ha advertido que desde 1990 se ha perdido el 75 % de la diversidad genética de los cultivos mundiales y que al menos 190 razas de animales domésticos se han extinguido y otras 1500 se consideran al borde de la extinción y de que en la actualidad existe evidencia científica suficiente como para poder afirmar que la disminución de la biodiversidad agrícola está relacionada con los cambios drásticos experimentados en las prácticas agrícolas en las últimas décadas..
Canadá ha firmado y ratificado el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB 1993) pero no los acuerdos suplementarios subsiguientes, el Protocolo de Cartagena sobre seguridad de la biotecnología (firmado pero no ratificado) de 2003 y el Protocolo de Nagoya sobre acceso a los recursos genéticos (no firmado), de 2014, que complementan el Convenio. Canadá no parece estar al lado de las voces críticas con respecto a estos protocolos que ponen en duda que con ellos se salvaguarde la riqueza biológica de determinados territorios y se protejan los derechos de los pueblos indígenas, sino que su no adhesión obedece más bien a intereses particulares de sus propias corporaciones.
Canadá es el quinto país del mundo productor de transgénicos, cultivos potenciados por el CETA, a pesar de que una evaluación de la agricultura mundial de hace unos años realizada por la ONU, la FAO, el Banco Mundial y otras agencias, junto con más de 400 científicos, determinó que los cultivos transgénicos no juegan un papel relevante para la resolución de los problemas agrícolas y alimentarios del mundo, recomendando al contrario métodos agrícolas biológicamente diversos. El propio Director General de la FAO, José Graziano da Silva indicó en 2016 que los organismos genéticamente modificados no son la solución para erradicar el hambre, encontrando que la agricultura ecológica podría ser una alternativa viable para ello.
Ecológicamente considerada, la agroindustria es claramente insostenible porque consume muchos más recursos de los que produce, despreciando el necesario equilibrio entre consumo y reposición. El modelo agroindustrial es además un gran consumidor de energía fósil tanto en el proceso de producción, por el empleo masivo de maquinaria, como en el de distribución, al comercializar los alimentos que produce muy lejos sus lugares de origen, ya conocidos como “alimentos kilométricos”, por la larga distancia que recorren para llegar a los de consumo,
Este tipo de agroganadería, al utilizar cantidad ingente de insumos químicos tanto para tratamientos de plagas y enfermedades como para mejorar los rendimientos productivos o para elaborar envases, introduce en los alimentos un factor de riesgo para la salud que hoy día ponen sobre el tapete numerosas asociaciones ecologistas y sanitarias. Como muestra podemos citar las sustancias químicas conocidas como disruptores endocrinos, presentes, entre otros productos, en plaguicidas o en envases alimentarios y que tienen capacidad de alterar el sistema hormonal, responsable de determinadas funciones vitales. El aumento de algunas enfermedades crónicas es algo inequívoco en Europa, tales como el cáncer de mama y de próstata, la obesidad, la diabetes, la infertilidad o las alteraciones mentales pudiendo tener una relación directa con estos productos.
Tampoco atiende el CETA a la calidad o la especificidad como pluses en la producción alimentaria, véase lo sucedido con las 1500 Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas Protegidas de Europa, de las que en el texto final solo se reconocen 145, abandonando a su suerte al 90% restante y dejando como mentirosos a aquellos que dicen defender la excelencia o la marca patria en las promociones comerciales de sus productos nacionales. La realidad es que a las grandes multinacionales no les interesa lo específico, lo concreto, lo local por el simple hecho de que supone un control, una regulación con los que no están dispuestos a transigir.
Estos son algunos apuntes del modelo agroganadero que defiende el CETA. Pero como decíamos al principio de este artículo este acuerdo comercial, además de no circunscribirse únicamente a los territorios de las partes firmantes, ya que filiales de terceros países, notoriamente EEUU, participarán de él, contiene en si mismo el significado perverso de la economía actual, al servicio de unos pocos, que se está utilizando en otros acuerdos bilaterales y que servirá de modelo para acuerdos futuros. Un modelo globalizado que para los países del sur mantiene su papel de productor de materias primas para los países del norte y en dependencia directa con un capital financiero que especula con ellas en los mercados de futuros, en los que los precios fluctúan según los intereses de los inversores y acaban produciendo hambrunas como las que ocurrieron en 2008 que provocaron la muerte de millones de personas. Un modelo globalizado que resulta ser un desastre ecológico como el que ocurre en las inmensas superficies dedicadas al cultivo de la soja en el cono sur latinoamericano o en los millones de hectáreas deforestadas en los bosques tropicales del sureste asiático o de África. Un modelo globalizado que genera el drama social de los desplazamientos de las poblaciones rurales que vivían de los cultivos tradicionales o de los recursos del bosque.
El CETA apoya a la agroindustria y a la libre circulación de capitales, que hoy son básicamente financieros y especulativos y responsables, en último término, de los desajustes y desequilibrios del propio sistema capitalista que defienden.
La ratificación del CETA supone dar un valor normativo a lo que ya está sucediendo en el mundo globalizado, desregulando los derechos de las personas y regulando las inversiones. En lo tocante al sector agroganadero plantea una amenaza considerable para la permanencia de las economías locales a ambos lados del Atlántico, fomentando las exportaciones de las grandes corporaciones, facilitando prácticas hoy días prohibidas en Europa y obviando cuestiones básicas como la seguridad alimentaria y el bienestar animal, además de limitar las capacidades de las administraciones de plantear alternativas al propio modelo.

Ecoformación sobre el CETA

Miércoles 31 de mayo, a las 19h en el local de Ecologistas en Acción (C/ Marqués de Leganés, 12, metro Callao/Noviciado).
Ciclo de Ecoformaciones: “El Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y Canadá (CETA)” con Francesca Ricciardi y Conchi García.

Pase documental + Charla coloquio

La plataforma No al TTIP de León organiza el siguiente acto:
1 de junio, Salón de actos de UGT (Gran Vía de San Marcos, 31, León)
19:00 Pase del documental ‘La frontera invisible
20:00 Charla-coloquio ‘La amenaza de los tratados comerciales CETA, TTIP y TiSA‘ con Tom Kucharz

Acto público + manifestación #StopCETA

La campaña No al TTIP, CETA, TiSA organiza el día 2 de junio, a las 20:00h, en la Plaza de los Cines Luna – Callao (Madrid) un acto público con la participación de representantes políticos y activistas de la campaña.
¡A seguir, concierto de Skalone!
Y el día 3 de junio, a las 12:00 tenemos cita en Atocha (Madrid) para la manifestación estatal #StopCETA.
Porque la democracia y los servicios públicos ¡no se venden, se defienden!

¡Vente!

¡Móntate al bus #3JstopCETA!

El día 3 de junio la campaña No al TTIP, CETA, TiSA convoca una manifestación unitaria en Madrid contra la aprobación del CETA en el Congreso de los Diputados.
El CETA, igual de peligroso que el TTIP, busca una mayor privatización de los servicios públicos y provocaría la pérdida de miles de puestos de trabajo en la Unión Europea, poniendo en peligro 90 millones de puestos de trabajo de PyMEs (pequeñas y medianas empresas) que se verían expuestas a toda la fuerza de la competencia de las grandes corporaciones transnacionales norteamericanas y canadienses.

La campaña No al TTIP, CETA, TiSA está organizando autobuses desde diferentes nodos locales para viajar a Madrid y participar todas juntas a la movilización!
En Alicante ya se está organizando un bus.
Para apuntarte puedes contactar con: no.al.ttip.elx@gmail.com

Si estás en Castellón y quieres participar en la manifestación contra la ratificación del CETA, contacta con noalttipcomarquesdecastello@gmail.com o con attaccastello@gmail.com
Si quieres viajar desde otra ciudad, escribe a noalttip@gmail.com

Avui el PP, PSOE, Cs, PNV i PDeCAT han impedit que el Tribunal Constitucional opini sobre el CETA

COMUNICAT DE LA CAMPANYA CATALUNYA NO AL TTIP #NiCETAniTTIP DAVANT EL REBUIG DEL RECURS DE CONSTITUCIONALITAT SOBRE EL CETA (ACORD COMERCIAL UE-CANADÀ)

La Campanya Catalunya No al TTIP lamentem que avui, 18 de maig, el Congrés dels Diputats i Diputades, hagi rebutjat, per una amplia majoria parlamentaria la petició prèvia de recurs de constitucionalitat del Tractat Econòmic i Comercial entre la Unió Europea i el Canadà (CETA).
Aquesta majoria, composada pel PP, el PSOE, Ciutadans, PNV, PDCaT i Coalición Canària, s’ha arrogat en exclusiva el dret a debatre i decidir sobre aquest tema, tot negant-lo a la resta d’institucions públiques, sectors socials afectats i la ciutadania en general.
Des de la Campanya considerem que aquestes forces parlamentaries han donat l’esquena, novament, a una amplia majoria ciutadana, moviments socials, ONG’s, sindicats, pagesia, sectors de les Pimes, col·lectius de jutges i de l’advocacia, moviment feminista, grups ecologistes, centenars d’Ajuntaments i governs locals, gestors de serveis públics com l’aigua o els residus, la salut, l’educació pública, que durant 4 anys han estat alertant dels perills i impactes negatius d’aquests tractats de lliure comerç.
Estem especialment indignades i indignats per la manca de respecte al moviment, organitzat, plural i representatiu d’un amplíssim sector de la societat. Especialment creiem que el grup Socialista al Congrés dels Diputats hauria de retractar-se de les “velades” acusacions situant-nos al costat dels populismes d’extrema dreta, creiem que en el debat polític no s’hi val tot.
També cal demanar al grup PDCat com és que, amb el seu vot negatiu al control previ de Constitucionalitat, ha contradit el mandat del Parlament de Catalunya que va aprovar una resolució que exigia la necessitat de comissions d’estudi  “dels possibles impactes del TTIP, del CETA i del TISA en els diferents àmbits econòmics, socials, culturals i ecològics (…), amb una participació plural i equilibrada dels sectors interessats” i de disposar “de més informació sobre els impactes per sectors del TTIP, amb debats sectorials i amb els representants dels consumidors sobre els continguts i l’abast del text, amb l’objectiu d’avaluar el tractat amb totes les garanties i que cada sector en conegui les repercussions”.
Catalunya No al TTIP fem una crida a la mobilització, i per aquest motiu anunciem el nostre suport a la convocatòria del proper 3 de juny d’una manifestació a Madrid fins el Congrés dels Diputats, ja que, contràriament al que succeirà a altres països europeus, és l’única via que ens resta a la ciutadania de l’Estat espanyol per fer-nos escoltar en contra d’aquests tractats.

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