Noticias de la Campaña estatal #NoalTTIP

La Campaña No al TTIP, CETA y TiSA demanda a las fuerzas políticas el rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Canadá (CETA)

La Campaña No al TTIP, CETA y TiSA demanda a las fuerzas políticas el rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Canadá (CETA)
COMUNICADO DE PRENSA
23 de junio de 2017

  • El pleno del Congreso votará la ratificación del acuerdo comercial y de inversión entre la UE y Canadá el próximo jueves 29 de junio.
  • Sindicatos, organizaciones ecologistas y numerosos colectivos de la sociedad civil rechazan el “TTIP canadiense” por su impacto negativo sobre el empleo, los derechos laborales, los estándares ambientales y la soberanía nacional.
  • Como el resto de acuerdos comerciales y de inversión que están siendo negociados en secreto por la UE, estos tratados buscan la desregulación total de numerosos sectores económicos, incluidos los servicios públicos, y consideran “barreras no arancelarias” las normas y regulaciones ambientales y de seguridad alimentaria.

La campaña No al TTIP, CETA y TiSA ha observado con atención los últimos movimientos registrados en el Partido Socialista con respecto a su posicionamiento sobre la ratificación del CETA (Comprehensive Economic and Trade Agreement), el acuerdo comercial firmado por Canadá y la UE el pasado 30 de octubre y ratificado por el Parlamento Europeo el pasado 15 de febrero.
Después de haber votado a favor en la Comisión de Exteriores del Congreso el 20 de junio, el PSOE ha anunciado un cambio de posición a través de declaraciones e intervenciones en redes sociales, que han concluido con las manifestaciones de su recién nombrado Secretario General, Pedro Sánchez, que indican que su partido se inclinará por la abstención en próxima votación del Pleno del Congreso, el jueves 29 de junio.
Desde la campaña valoramos positivamente que el debate sobre este tratado se haya efectuado en las filas socialistas, rompiendo el monolitismo anterior, aceptando que pueda tener aspectos especialmente controvertidos en determinadas materias y desmarcándose del consenso neoliberal con el PP, Ciudadanos y otros grupos. Asimismo consideramos muy valiosa la actitud de algunos dirigentes socialistas que se han brindado a dialogar con esta plataforma y también la posición claramente en contra de algunas personas de relevancia de esta organización.
No obstante, creemos que la decisión de proponer al grupo parlamentario la abstención -desde un punto de vista democrático obviamente no cuestionable-, no conseguirá lo que a nuestro juicio es fundamental: la no ratificación del CETA. Entendemos que de esta forma igualmente se deja la vía libre a la ratificación del tratado.
Creemos que en este tratado no se dirime -como se suele manifestar de forma un tanto torticera- una pugna entre libre mercado y proteccionismo. Lo que se dirime es el tipo de comercio que se quiere imponer a nivel global. Comercio a medida de las grandes corporaciones, a costa de la desprotección de los derechos de las personas y de los recursos naturales.
Hemos argumentado constantemente en los últimos tres años los peligros inherentes a tratados como el CETA o el TTIP. Se han publicado numerosos estudios que avalan que estos tratados no mejorarán los niveles de empleo y supondrán graves problemas para las pymes, así como impedirán luchar de manera efectiva contra el cambio climático y contra la pérdida de biodiversidad del planeta.
El CETA no incluye un capítulo sobre medidas concretas de apoyo a las pymes, a las que el Comité Económico y Social Europeo ven perjudicadas ya que estima que este tipo de acuerdos favorece la expansión de las grandes empresas; este acuerdo no prevé sistemas de control y sanción efectiva por el incumplimiento de las obligaciones relativas a los derechos laborales; los convenios colectivos se verán seriamente perjudicados por los mecanismos de resolución de controversias entre inversores y estado como de hecho ya ha sucedido en otros acuerdos en vigor; la excelencia que para el mundo agrario supone las Denominaciones de Origen Protegidas y las Indicaciones Geográficas Protegidas se verá claramente perjudicada al solo reconocerse el 10% de ellas. Estos son solo alguno de los ejemplos que pueden comprobarse leyéndose el texto del acuerdo.
El pasado 10 de mayo, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha anulado, aceptando el recurso presentado por la campaña europea contra los TLC, la decisión de la Comisión Europea de no admitir el registro de la Iniciativa Ciudadana Europea en pro de pedir la revocación del mandato de negociación del TTIP y la no firma del CETA. Esta decisión tan importante del TJUE debería hacer también reflexionar a las personas que van a votar el próximo 29 de junio sin ni siquiera aceptar la remisión del texto al Tribunal Constitucional para que resuelva las posibles contradicciones que pueda tener el texto del acuerdo.
Desde la campaña No al TTIP, CETA, TiSA y desde las organizaciones políticas y sindicales y movimientos sociales adheridos estamos convencidos que gran parte de las bases socialistas y bastantes representantes autonómicos y locales (más cerca de la realidad de las clases populares) comparten en gran medida nuestro planteamiento.
Creemos que ahora es el momento en el que los nuevos y nuevas dirigentes replanteen el posicionamiento del PSOE sobre este acuerdo, teniendo la valentía de dar un paso más allá de la abstención, con un claro voto no al CETA, única posibilidad de abrir un debate sobre ese otro comercio con respeto a los derechos de las personas y al planeta, del que durante estos días nos están hablando diferentes dirigentes socialistas, reflexionando en los días que quedan antes de la votación.

Madrid: Charla – Debate

Madrid: jueves 22 a las 19.30 prepárate para la invasión, te esperamos en @PodemosHortalez para decir #niCETAniTTIP
Participan:
Miguel Ángel Soto, Greenpeace
Cuca Hernández, Attac
Lorena Cabrerizo, Consejo Ciudadano Autonómico – Podemos
Miembros de la campaña No al TTIP, CETA, TiSA

Aprendizajes de las resistencias feministas latinoamericanas a los Tratados de Libre Comercio e Inversión

Aprendizajes de las resistencias feministas latinoamericanas a los Tratados de Libre Comercio e Inversión
Amaia Pérez Orozco (OMAL, 2017)
¿De qué manera afrontar este momento como feministas, como conjunto de movimientos sociales, como ciudadanía crítica? Este texto surge de esa pregunta y de dos ideas de fondo. Por un lado, pensamos que, en la medida en que Europa es (¿o ha sido?) centro del poder corporativo colonialista, necesita mirarse y mirar el mundo desde las periferias de este poder. Necesita descentrarse. Por eso este texto surgido en el norte global tiene voluntad de contagiarse de la experiencia latinoamericana (¡y caribeña!). Por otro lado, el feminismo propone una perspectiva analítica y política potente e insuficientemente explorada. De ahí la voluntad de aprender de las experiencias y prácticas feministas para realizar una crítica al sistema económico y plantear alternativas.
En definitiva, en esta investigación hemos intentado recoger aprendizajes de las miradas feministas latinoamericanas críticas con el sistema socioeconómico hegemónico para identificar claves que alimenten a los movimientos sociales, en este caso y de manera especial a los del norte global, en el marco de la nueva ofensiva de tratados de comercio e inversión.
Título: Aprendizajes de las resistencias feministas latinoamericanas a los Tratados de Libre Comercio e Inversión. Del no al ALCA al cuestionamiento del capitalismo patriarcal.
Autora: Amaia Pérez Orozco.
Diseño y maquetación: Alba Onrubia García.
Edición: Observatorio de Multinacionales en América Latina – Paz con Dignidad.
Fecha: junio de 2017.
Páginas: 90 pp.
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El PSOE da un giro brusco y se descuelga de un acuerdo de la UE

El PSOE da un giro brusco y se descuelga de un acuerdo de la UE
El cambio radical se produjo solo un día después de que el partido votase en la comisión de Exteriores a favor del tratado
ANABEL DÉEZ
elpais.com
El PSOE va a retirar su apoyo al Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y Canadá, conocido como CETA. Esta será la primera decisión trascendente que toma el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, desde su reelección y se certificará en la ejecutiva del próximo lunes. Los diputados socialistas se abstendrán, previsiblemente, en la votación que se celebrará el próximo jueves en el Congreso para ratificar el acuerdo. El cambio radical se produjo solo un día después de que el PSOE votase en la comisión de Exteriores a favor del tratado, al que también se oponen Podemos y los sindicatos.
El primer cambio drástico del PSOE de Sánchez se plasmará en la retirada de los socialistas españoles del apoyo al Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y Canadá. El acuerdo entre la UE y Canadá se negoció durante siete años y cuando fue sometido a votación recibió el apoyo de 408 eurodiputados, frente a 254 que se opusieron, entre ellos los socialistas franceses, belgas y polacos y parlamentarios de la izquierda minoritaria o eurófobos.
Aunque es cierto que este asunto ha dividido a los socialistas europeos, también lo es que el PSOE no había manifestado ninguna reserva de calado hasta ahora. De hecho, el pasado martes, los diputados socialistas votaron a favor del acuerdo en la comisión de Exteriores del Congreso.
Del apoyo que el PSOE había dado al tratado hasta ahora dan también idea las declaraciones que hizo el portavoz de los socialistas españoles, Ramón Jáuregui, en el Parlamento Europeo el día que se aprobó el acuerdo. “En el socialismo europeo ha habido algunas posiciones contrarias por razones de índole nacionalista-electoral o sectorial agrícola, por ejemplo. Pero estamos ante una decisión geopolítica. La izquierda tiene que asumir una agenda progresista de la globalización que pasa por la regulación”. La mayoría de los socialistas europeos, pese a sus reservas, apoyaron el tratado comercial con Canadá para trazar una clara línea de separación de posiciones de corte populista y nacionalista como las defendidas por el Frente Nacional de Marie Le Pen o por el propio presidente de EE UU, Donald Trump.
El giro abrupto del PSOE tendrá su reflejo en la votación de la próxima semana en el Congreso de los Diputados, que deberá ratificar el tratado. Las reservas de la nueva dirección socialista al acuerdo comercial con Canadá coinciden con las de los sindicatos, cuyo apoyo ha sido relevante para la victoria de Sánchez en las primarias socialistas. También era de sobra conocida la oposición al tratado de Podemos, que en los últimos días había marcado este asunto como la prueba de que el giro de Sánchez a la izquierda tenía una base real.
Votación de Juncker
No es la primera vez que Sánchez marca distancias con los socialdemócratas europeos. Hace casi tres años, en julio de 2014, en su primera etapa como secretario general, ya ordenó que el PSOE se apartara de un acuerdo clave. En aquel momento, estableció que los eurodiputados socialistas votaran en contra del conservador Jean-Claude Juncker como presidente de la Comisión Europea, una decisión que suscitó malestar entre dirigentes socialistas españoles, que censuraron que el PSOE se descolgase del acuerdo de la mayoría de los socialdemócratas europeos.
El equipo de Sánchez sostiene que el giro sobre el acuerdo comercial ya se anticipó en el 39º congreso del PSOE del pasado fin de semana. “La izquierda socialdemócrata no está en contra del comercio internacional pero lo quiere en condiciones y regulaciones que aseguren la universalización de derechos y con las protecciones sectoriales sensibles en cada caso”, decía una resolución. Lo cierto, sin embargo, es que el pasado martes los diputados que forman parte de la comisión de Exteriores del Congreso recibieron la orden de seguir votando a favor del tratado.
Con el cambio de opinión, el PSOE se separa de Ciudadanos y del PP, que sí apoyan el acuerdo. El no al CETA lo encabezaron los socialistas franceses, junto a alemanes, belgas y polacos.

Sánchez enmienda a la Gestora: el PSOE no apoyará el CETA

Sánchez enmienda a la Gestora: el PSOE no apoyará el CETA
Cambio de rumbo de los socialistas
Cambiará el voto a favor que dio el martes en la Comisión de Exteriores por la abstención o el ‘no’ cuando el acuerdo de libre comercio entre Canadá y Bruselas llegue a pleno en el Congreso de los Diputados, la semana que viene. Hasta ahora el PSOE se había mantenido en el ‘sí’ al polémico tratado, como PP y Ciudadanos.
publico.es
MANUEL SÁNCHEZ/ALEJANDRO L. DE MIGUEL
Este martes, al mismo tiempo que Pedro Sánchez estaba hablando a sus diputados en la reunión interna del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados, sus parlamentarios en la Comisión de Exteriores se sumaban al Partido Popular y a Ciudadanos, y votaban favorablemente al tratado de libre comercio entre la UE y Canadá, CETA (por sus siglas en inglés).
Como informó Público, algunos diputados mostraron en privado su disconformidad con este voto afirmativo, pero acataron la disciplina de voto impuesta por la anterior dirección del grupo socialista y votaron a favor.
Según fuentes consultadas, dicho malestar también llegó al secretario general, a quien le recordaron que en las resoluciones del reciente 39º Congreso Federal del PSOE el partido no se posicionó a favor de apoyar este tratado, sino más bien lo contrario.

Durante la etapa de la Gestora, e incluso en el primer periodo de Sánchez al frente del partido, el PSOE siempre mantuvo su apoyo al polémico CETA

Por ello, sólo unas horas después de que el partido volviera a votar con PP y Ciudadanos en Exteriores, la propia presidenta de PSOE, Cristina Narbona, vía Twitter, desautorizó abiertamente dicha posición y aseguró que los socialistas “no van a apoyar” el CETA, al considerar que “los acuerdos internacionales tienen que redefinirse para no concentrar más poder en las grandes corporaciones a costa de derechos”.
La nueva portavoz del Grupo Socialista, Margarita Robles, confirmó este miércoles el cambio de posicionamiento anunciado por Narbona, y aseguró que los socialistas no apoyarán en la votación del pleno este tratado.
La posición definitiva del PSOE se decidirá en la Permanente del partido. Previsiblemente se abstendrán, pero no descartan el “no”
También el diputado Pere Joan y un miembro de la Ejecutiva Federal indicaron que, antes del pleno de la próxima semana, la posición definitiva que tomará el PSOE en dicha votación se decidirá en la Permanente del partido, que se reunirá el próximo lunes.
Pere Joan apuntó que el PSOE “no está en contra del libre comercio, pero hay cosas muy mejorables del tratado y muchos temas a estudiar y a tener en cuenta que deben ser analizados en profundidad”, dijo.
Además, achacó el voto favorable del PSOE en la Comisión de Exteriores a la situación por la que ha pasado el partido, sin un liderazgo claro durante muchos meses y donde se ha improvisado y no se han estudiado con sosiego muchos temas, dado los cambios y la interinidad en la que estaba tanto el grupo como la dirección socialista.
Hasta hace poco, los portavoces del partido defendían sin fisuras su respaldo al acuerdo. No obstante, es conocido que en el seno de la formación y del grupo parlamentario hay diversas posiciones en torno a este asunto. Durante la etapa de la Gestora, e incluso durante el primer periodo de Sánchez al frente del partido, el PSOE siempre mantuvo su apoyo al polémico CETA.
En principio, lo que es definitivo es que el PSOE se descuelga de apoyar el CETA y, lo más probable, es que opte por la abstención, aunque tampoco se descarta que finalmente vote “no” en el pleno del Congreso.
Este miércoles, este diario desvelaba el enésimo frente abierto al Gobierno en su camino para ratificar el CETA: El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el órgano de gobierno de los jueces, estudia si debe pronunciarse sobre el criticado acuerdo.
Presión de ONGs y Unidos Podemos
Además de la presión de Unidos Podemos, grupo contrario al acuerdo, los socialistas han tenido que escuchar durante años las apelaciones de la Campaña estatal no al TTIP (que aglutina a más de 350 organizaciones sociales, laborales y medioambientales) para que se posicionaran en contra de un tratado que consideran nocivo.
Se da la circunstancia de que en la votación del acuerdo por el pleno del Europarlamento, el pasado mes de febrero, en Estrasburgo, casi la mitad del grupo de los Socialdemócratas se abstuvo o votó contra el tratado. Esta división nunca afectó a la delegación del PSOE en la Eurocámara. Sus 14 diputados votaron a favor del acuerdo, lo que granjeó importantes críticas al Partido Socialista por parte de organizaciones civiles y otras fuerzas políticas contrarias al tratado.

El PSOE retira su apoyo al Tratado de Libre Comercio con Canadá

El PSOE retira su apoyo al Tratado de Libre Comercio con Canadá
Los socialistas se debaten entre el no y la abstención
lavanguardia.com
La nueva dirección del PSOE liderada por Pedro Sánchez ha dado orden de reconsiderar el apoyo de los socialistas al Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y Canadá, el conocido como CETA, después de que ayer mismo le diera su voto favorable en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso.
Se trata de una de las primeras decisiones que adopta Sánchez desde que retomó oficialmente las riendas del PSOE en el 39 Congreso Federal del pasado fin de semana y renovara las direcciones de sus grupos parlamentarios.
Posición
Narbona argumenta que este tipo de acuerdos internacionales tienen que redefinirse “para no concentrar más poder en las grandes corporaciones a costa de derechos”
Cristina Narbona, presidenta del PSOE desde el pasado domingo, ya anunció ayer que su partido no apoyaría ese tratado cuando pase por el pleno del Congreso, previsiblemente el jueves de la semana que viene. “No lo vamos a apoyar”, aseguró Narbona en su perfil de Twitter.
La presidenta del PSOE argumentó que este tipo de acuerdos internacionales tienen que redefinirse “para no concentrar más poder en las grandes corporaciones a costa de derechos”. Fuentes del PSOE han confirmado a EFE que la Comisión Ejecutiva del PSOE decidirá en su reunión del próximo lunes qué votará el partido cuando el CETA tenga que ser ratificado en el pleno de la semana que viene.

La presidenta del PSOE, Cristina Narbona; el secretario general de los socialistas Pedro Sánchez, y las portavoces del grupo, Adriana Lastra y Margarita Robles (LVE/Emilia Gutiérrez)
Descartado ya un apoyo al tratado, el PSOE se mueve entre el “no” y la abstención, aunque todo indica que optarán por abstenerse en la votación.
Al conocer la marcha atrás del PSOE, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, se ha felicitado del cambio de postura de los socialistas porque puede ser “un paso” que acerque los acuerdos entre ambas formaciones políticas.
Podemos
Iglesias felicita el cambio de postura del PSOE, que puede ser “un paso” que acerque los acuerdos entre ambos partidos

El PSOE dice que no apoyará el CETA horas después de votar a favor en el Congreso

El PSOE dice que no apoyará el CETA horas después de votar a favor en el Congreso
“Los acuerdos internacionales tienen que redefinirse para no concentrar más poder en las grandes corporaciones a costa de derechos”, dice en Twitter la presidenta del partido, Cristina Narbona
Más información:

publico.es
La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, ha avanzado un giro de 180 grados en la posición favorable que el partido ha mantenido hasta la fecha sobre el tratado de libre comercio entre la UE y Canadá, conocido como CETA, por sus siglas en inglés.
No lo vamos a apoyar“, ha respondido Narbona en su cuenta en la red social Twitter a un usuario que le había advertido de que apoyar el CETA “no es de izquierdas”. Otra usuaria, sorprendida por la contestación de la exministra de Medio Ambiente, le inquirió sobre los motivos de ese cambio de posición, al parecerle un “gran error”.
“Los acuerdos internacionales tienen que redefinirse para no concentrar más poder en las grandes corporaciones a costa de derechos”, le argumentó Narbona.

Esta conversación de Narbona en Twitter se produjo horas después de que el PSOE votase a favor del CETA en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, que aprobó el dictamen del Tratado por 28 votos a favor y 8 en contra (los de Unidos Podemos y ERC). El acuerdo deberá recibir el visto bueno del Pleno del Congreso y, posteriormente, del Senado.
En defensa de la posición del PSOE en el debate que hubo en comisión, el portavoz Ignacio Sánchez-Amor sostuvo que la posición de su partido sobre el CETA no había variado, después de que Podemos llamase a su formación a dar marcha atrás en este apoyo ahora que ha elegido un nuevo secretario general, Pedro Sánchez, que considera que “el capitalismo neoliberal actual es descarnado y socialmente insostenible”.
División interna
Hace unos días la diputada socialista Rocío de Frutos, una de las diputadas que se mantuvo fiel a Sánchez y votó ‘no’ a Mariano Rajoy en la investidura, desveló que existía “una corriente en el partido que no apoya este tratado y los efectos que puede llegar a tener“.
El CETA cuenta ya con el visto bueno formal de los Veintiocho y de la Eurocámara, por lo que su aplicación provisional será posible cuando la parte canadiense formalice también su luz verde.
La aplicación formal, sin embargo, no se producirá hasta que se haya cumplido el proceso de ratificación de todos los parlamentos nacionales, algo que puede llevar años.

Narbona anuncia que el PSOE dejará de apoyar el CETA tras votar ayer a favor

Narbona anuncia que el PSOE dejará de apoyar el CETA tras votar ayer a favor

  • Los socialistas votaron el martes a favor del acuerdo en la Comisión de Exteriores del Congreso
  • La declaración, a través de Twitter, confirma la división que sufre el PSOE frente al tratado
  • Lo que no ha revelado Cristina Narbona es si se opondrán al tratado o si solamente se abstendrán

Más info
La tramitación del CETA en el Congreso sigue su marcha con los votos de PP, PSOE y Ciudadanos
eldiario.es
La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, ha avanzado la decisión del partido de retirar el apoyo, que mantenía hasta la fecha, al tratado de libre comercio entre la UE y Canadá, conocido como CETA, por sus siglas en inglés.
A través de una conversación en Twitter con un usuario que le reprochaba que apoyar el CETA “no es de izquierdas”, Cristina Narbona revelaba la nueva posición del PSOE, declarando que “no lo vamos a apoyar”. Otra usuaria respondía a la exministra de Medio Ambiente, inquiriéndole sobre los motivos de ese cambio de posición, al parecerle un “gran error”. Narbona respondió que “los acuerdos internacionales tienen que redefinirse para no concentrar más poder en las grandes corporaciones a costa de derechos“.

Lo sorprendente de esta conversación tuitera es que tuvo lugar horas después de que el PSOE votase a favor del CETA en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, que aprobó el dictamen del Tratado por 28 votos a favor y ocho en contra (los de Unidos Podemos y ERC). El acuerdo aún deberá recibir el visto bueno del Pleno del Congreso y, posteriormente, del Senado.
En defensa de la posición del PSOE en el debate que hubo en comisión, el portavoz Ignacio Sánchez-Amor sostuvo que la postura de su partido sobre el CETA no había variado, después de que Podemos llamase a su formación a dar marcha atrás en este apoyo ahora que ha elegido un nuevo secretario general, Pedro Sánchez, que considera que “el capitalismo neoliberal actual es descarnado y socialmente insostenible”.
División interna
Hace unos días la diputada socialista Rocío de Frutos, una de las diputadas que se mantuvo fiel a Sánchez y votó ‘no’ a Mariano Rajoy en la investidura, desveló que existe “una corriente en el partido que no apoya este tratado y los efectos que puede llegar a tener”.
El CETA cuenta ya con el visto bueno formal de los Veintiocho y de la Eurocámara, por lo que su aplicación provisional será posible cuando el Gobierno canadiense formalice también su luz verde.
La aplicación definitiva, sin embargo, no se producirá hasta que se haya cumplido el proceso de ratificación de todos los parlamentos nacionales, algo que puede llevar años.

El órgano de gobierno de los jueces estudia si pronunciarse sobre el CETA

El órgano de gobierno de los jueces estudia si pronunciarse sobre el CETA
María Concepción Sáez, vocal del Consejo General del Poder Judicial, ha pedido a la Comisión Permanente de este órgano que exprese su posición sobre el polémico tratado comercial entre Canadá y la UE, sea a favor o en contra. Acusa al Gobierno de “puentear” al Consejo, al haber pedido su pronunciamiento sobre un tema tan relevante
ALEJANDRO LÓPEZ DE MIGUEL
publico.es
El Gobierno del PP quiere que el Congreso de los Diputados dé luz verde al CETA lo antes posible, pero se ve obligado a presenciar cómo se van abriendo nuevos frentes durante su avance. María Concepción Sáez Rodríguez, vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha pedido al órgano de gobierno de los jueces que se pronuncie sobre el polémico tratado de libre comercio entre Canadá y la UE. Cursó esta petición hace tres semanas, pero hasta la fecha no ha obtenido ninguna respuesta.
Sáez Rodríguez explica a Público que, dada su relevancia e “impacto”, porque “elimina buena parte de las competencias y la jurisdicción de los tribunales españoles”, es difícil justificar que el Gobierno de Mariano Rajoy no haya querido que los jueces se pronuncien sobre el CETA. “Se está puenteando al Consejo. No se ha pedido un informe que hubiera podido ilustrar a los diputados y senadores sobre la opinión que les merece este acuerdo. Ese elemento de juicio no se puede hurtar al legislador”, apostilla.
En última instancia, señala, si el CGPJ dictamina que el informe es preceptivo –aunque en ningún caso sería vinculante-, y el acuerdo es ratificado sin que se tenga en cuenta este documento, esto podría servir para solicitar al Tribunal Constitucional la nulidad del CETA.
El 29 de mayo, la vocal del CGPJ remitió un escrito a la Comisión Permanente de este órgano –cuya próxima reunión tendrá lugar este jueves-, en el que sustanciaba su petición citando varias sentencias del Tribunal Supremo, así como las distintas normativas que establecen el carácter “preceptivo” de este informe. De hecho, el Gobierno sí ha contado con un informe similar redactado por el Consejo de Estado –como también es preceptivo-, y sólo el grupo parlamentario Unidos Podemos en el Congreso ha llegado a exigir al Ejecutivo que pregunte sobre el CETA al Consejo.
Poco después, el 1 de junio, la Comisión Permanente decidió solicitar un informe sobre la conveniencia o no de emitir una opinión sobre el acuerdo al Gabinete Técnico del Consejo. A día de hoy no ha habido más noticias al respecto.
“Probablemente la consigna sea que se dilate lo máximo posible en el tiempo”, apunta Sáez Rodríguez, que muestra su sorpresa porque “una cuestión con interés jurídico, pero en absoluto irresoluble”, esté llevando “tanto tiempo al Gabinete Técnico”. “Ahí está lo mejor de lo mejor del Consejo a nivel jurídico”, ha comentado. El factor tiempo es importante, teniendo en cuenta que el acuerdo será ratificado –con los votos a favor de PP, PSOE y Ciudadanos- en el último pleno del periodo de sesiones, la próxima semana.
La vocal del CGPJ afirma que desde un punto de vista “político” ya es relevante que desde el Congreso se denuncie la ausencia de ese informe, y que el Consejo se plantee si debe o no pronunciarse. A nivel “jurídico”, continúa, sería “muy interesante que el CGPJ llamara la atención al Ejecutivo por autorizar un tratado que les afecta como jueces, sin pedir su opinión como órgano de gobierno de los jueces”.
Organizaciones de jueces y juristas de distintas partes de Europa han denunciado los peligros del CETA y su homólogo estadounidense en varias ocasiones. En España, Jueces para la Democracia ha rechazado los tribunales de arbitraje de inversiones del TTIP (acuerdo comercial entre EEUU y la UE), idénticos a los del CETA, porque su creación representaría “una usurpación de las funciones judiciales estatales”.
“Su trascendencia se pone de manifiesto con los tribunales de arbitraje”
Además de sustanciar su petición en base a la jurisprudencia, el escrito de la vocal del CGPJ al que ha accedido este diario, advierte de que la necesidad del pronunciamiento del órgano de gobierno de los jueces se hace evidente, teniendo en cuenta la propuesta de creación de los tribunales arbitrales.
“La relevancia objetiva del CETA es indiscutible; la vienen mostrando los intensos debates jurídicos desarrollados desde hace meses en numerosos países miembros de la Unión Europea, que incluso han dado lugar a su examen por el Tribunal Constitucional alemán o por el Consejo Constitucional de Francia. Su trascendencia en el terreno de la jurisdicción -que, por sí sola, avala la necesidad de obtener la opinión del órgano constitucional que encarna el Poder Judicial en nuestro Estado de derecho -, se pone de manifiesto sólo mencionando la creación y regulación en el CETA del controvertido Investment Court System, según su nomenclatura en inglés, previsto en el Capítulo VIII del Acuerdo”, reza el texto.
Sáez Rodríguez decidió solicitar este informe a propuesta de Ecologistas en Acción, una de las 350 organizaciones sociales, sindicales y laborales que integran la Campaña estatal no al TTIP. A raíz de esta petición, la vocal del CGPJ pide a la Comisión Permanente del órgano que “se pronuncie públicamente respecto al trámite omitido y realice cuantas acciones considere oportunas para reclamar la competencia que tiene legalmente atribuida este Consejo para emitir el preceptivo informe”. También solicita que el documento sea incorporado al expediente de autorización que hoy tramita el Congreso de los Diputados y que este martes salió de la Comisión de Exteriores rumbo al pleno de la próxima semana.

La tramitación del CETA en el Congreso sigue su marcha con los votos de PP, PSOE y Ciudadanos

La tramitación del CETA en el Congreso sigue su marcha con los votos de PP, PSOE y Ciudadanos
La comisión de Asuntos Exteriores aprueba el dictamen sobre el tratado entre la UE y Canadá, que irá a Pleno la semana que viene para su ratificación definitiva, sin que los socialistas se replanteen su posición pese a las voces internas que lo pedían
Aitor Rivero
diario.es
La ratificación del tratado de libre comercio entre la UE y Canadá (CETA) sigue su tramitación en el Congreso de los Diputados a velocidad de crucero. La Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara baja ha aprobado su dictamen con los votos del PP, el PSOE y Ciudadanos y el voto en contra de Unidos Podemos-En Comú-En Marea y ERC.
La votación había adquirido cierta relevancia tras los llamamientos públicos de dirigentes del PSOE para reconsiderar la posición de su grupo, algo que finalmente no ha ocurrido. Tanto la secretaria de Cohesión e Integración de la nueva ejecutiva del PSOE, Nuria Parlón, como la diputada Rocío de Frutos han expresado en múltiples ocasiones la necesidad de que el PSOE repensara su posición ante el CETA.
De Frutos ha recordado en los últimos día que “existe una corriente en el partido que no apoya este tratado y los efectos que puede llegar a tener” en Europa.
La portavoz de Unidos Podemos, Irene Montero, ha lamentado que el PSOE haya votado a favor del dictamen y espera que Pedro Sánchez vire el rumbo del partido tras retomar los mandos y ser ratificado este fin de semana como secretario general.
Montero ha insistido en que el “CETA atenta contra la soberanía de nuestro país” y ha recordado que ha habido diputadas que han manifestado su oposición al tratado “igual que en Parlamentos autonómicos con argumentos similares”.
“Ojalá se pueda concretar en que podamos estar juntos frente al CETA y contra el techo de gasto”, ha insistido Montero, quien ha fijado ambas votaciones como “importantes” a la hora de determinar la nueva línea política de Pedro Sánchez.
El PSOE apoyó la tramitación del CETA en el Parlamento Europeo. Ya en el Congreso, sumó sus votos a los del PP y Ciudadanos para rechazar la enmienda a la totalidad presentada por Unidos Podemos.
En la misma votación se negó que el Tribunal Constitucional revisara la adecuación del tratado a la Carta Magna.
Unidos Podemos ha intentado retrasar lo máximo posible el inicio de la tramitación del acuerdo de libre comercio con Canadá. Aunque el grueso del tratado entró en vigor el pasado mes de febrero con el voto favorable de la mayoría del Parlamento Europeo hay determinados preceptos que cuya competencia recae todavía en los Estados miembro.
Si uno de los Veintiocho rechazara el CETA su implantación a nivel europeo se paralizaría y habría que regresar a la mesa de negociación para corregir aquello que hubiera sido rechazado bien por un parlamento estatal bien por un tribunal.

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