Noticias de la Campaña estatal #NoalTTIP

El PSOE dice que no apoyará el CETA horas después de votar a favor en el Congreso

El PSOE dice que no apoyará el CETA horas después de votar a favor en el Congreso
“Los acuerdos internacionales tienen que redefinirse para no concentrar más poder en las grandes corporaciones a costa de derechos”, dice en Twitter la presidenta del partido, Cristina Narbona
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publico.es
La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, ha avanzado un giro de 180 grados en la posición favorable que el partido ha mantenido hasta la fecha sobre el tratado de libre comercio entre la UE y Canadá, conocido como CETA, por sus siglas en inglés.
No lo vamos a apoyar“, ha respondido Narbona en su cuenta en la red social Twitter a un usuario que le había advertido de que apoyar el CETA “no es de izquierdas”. Otra usuaria, sorprendida por la contestación de la exministra de Medio Ambiente, le inquirió sobre los motivos de ese cambio de posición, al parecerle un “gran error”.
“Los acuerdos internacionales tienen que redefinirse para no concentrar más poder en las grandes corporaciones a costa de derechos”, le argumentó Narbona.

Esta conversación de Narbona en Twitter se produjo horas después de que el PSOE votase a favor del CETA en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, que aprobó el dictamen del Tratado por 28 votos a favor y 8 en contra (los de Unidos Podemos y ERC). El acuerdo deberá recibir el visto bueno del Pleno del Congreso y, posteriormente, del Senado.
En defensa de la posición del PSOE en el debate que hubo en comisión, el portavoz Ignacio Sánchez-Amor sostuvo que la posición de su partido sobre el CETA no había variado, después de que Podemos llamase a su formación a dar marcha atrás en este apoyo ahora que ha elegido un nuevo secretario general, Pedro Sánchez, que considera que “el capitalismo neoliberal actual es descarnado y socialmente insostenible”.
División interna
Hace unos días la diputada socialista Rocío de Frutos, una de las diputadas que se mantuvo fiel a Sánchez y votó ‘no’ a Mariano Rajoy en la investidura, desveló que existía “una corriente en el partido que no apoya este tratado y los efectos que puede llegar a tener“.
El CETA cuenta ya con el visto bueno formal de los Veintiocho y de la Eurocámara, por lo que su aplicación provisional será posible cuando la parte canadiense formalice también su luz verde.
La aplicación formal, sin embargo, no se producirá hasta que se haya cumplido el proceso de ratificación de todos los parlamentos nacionales, algo que puede llevar años.

Narbona anuncia que el PSOE dejará de apoyar el CETA tras votar ayer a favor

Narbona anuncia que el PSOE dejará de apoyar el CETA tras votar ayer a favor

  • Los socialistas votaron el martes a favor del acuerdo en la Comisión de Exteriores del Congreso
  • La declaración, a través de Twitter, confirma la división que sufre el PSOE frente al tratado
  • Lo que no ha revelado Cristina Narbona es si se opondrán al tratado o si solamente se abstendrán

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La tramitación del CETA en el Congreso sigue su marcha con los votos de PP, PSOE y Ciudadanos
eldiario.es
La presidenta del PSOE, Cristina Narbona, ha avanzado la decisión del partido de retirar el apoyo, que mantenía hasta la fecha, al tratado de libre comercio entre la UE y Canadá, conocido como CETA, por sus siglas en inglés.
A través de una conversación en Twitter con un usuario que le reprochaba que apoyar el CETA “no es de izquierdas”, Cristina Narbona revelaba la nueva posición del PSOE, declarando que “no lo vamos a apoyar”. Otra usuaria respondía a la exministra de Medio Ambiente, inquiriéndole sobre los motivos de ese cambio de posición, al parecerle un “gran error”. Narbona respondió que “los acuerdos internacionales tienen que redefinirse para no concentrar más poder en las grandes corporaciones a costa de derechos“.

Lo sorprendente de esta conversación tuitera es que tuvo lugar horas después de que el PSOE votase a favor del CETA en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, que aprobó el dictamen del Tratado por 28 votos a favor y ocho en contra (los de Unidos Podemos y ERC). El acuerdo aún deberá recibir el visto bueno del Pleno del Congreso y, posteriormente, del Senado.
En defensa de la posición del PSOE en el debate que hubo en comisión, el portavoz Ignacio Sánchez-Amor sostuvo que la postura de su partido sobre el CETA no había variado, después de que Podemos llamase a su formación a dar marcha atrás en este apoyo ahora que ha elegido un nuevo secretario general, Pedro Sánchez, que considera que “el capitalismo neoliberal actual es descarnado y socialmente insostenible”.
División interna
Hace unos días la diputada socialista Rocío de Frutos, una de las diputadas que se mantuvo fiel a Sánchez y votó ‘no’ a Mariano Rajoy en la investidura, desveló que existe “una corriente en el partido que no apoya este tratado y los efectos que puede llegar a tener”.
El CETA cuenta ya con el visto bueno formal de los Veintiocho y de la Eurocámara, por lo que su aplicación provisional será posible cuando el Gobierno canadiense formalice también su luz verde.
La aplicación definitiva, sin embargo, no se producirá hasta que se haya cumplido el proceso de ratificación de todos los parlamentos nacionales, algo que puede llevar años.

El órgano de gobierno de los jueces estudia si pronunciarse sobre el CETA

El órgano de gobierno de los jueces estudia si pronunciarse sobre el CETA
María Concepción Sáez, vocal del Consejo General del Poder Judicial, ha pedido a la Comisión Permanente de este órgano que exprese su posición sobre el polémico tratado comercial entre Canadá y la UE, sea a favor o en contra. Acusa al Gobierno de “puentear” al Consejo, al haber pedido su pronunciamiento sobre un tema tan relevante
ALEJANDRO LÓPEZ DE MIGUEL
publico.es
El Gobierno del PP quiere que el Congreso de los Diputados dé luz verde al CETA lo antes posible, pero se ve obligado a presenciar cómo se van abriendo nuevos frentes durante su avance. María Concepción Sáez Rodríguez, vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha pedido al órgano de gobierno de los jueces que se pronuncie sobre el polémico tratado de libre comercio entre Canadá y la UE. Cursó esta petición hace tres semanas, pero hasta la fecha no ha obtenido ninguna respuesta.
Sáez Rodríguez explica a Público que, dada su relevancia e “impacto”, porque “elimina buena parte de las competencias y la jurisdicción de los tribunales españoles”, es difícil justificar que el Gobierno de Mariano Rajoy no haya querido que los jueces se pronuncien sobre el CETA. “Se está puenteando al Consejo. No se ha pedido un informe que hubiera podido ilustrar a los diputados y senadores sobre la opinión que les merece este acuerdo. Ese elemento de juicio no se puede hurtar al legislador”, apostilla.
En última instancia, señala, si el CGPJ dictamina que el informe es preceptivo –aunque en ningún caso sería vinculante-, y el acuerdo es ratificado sin que se tenga en cuenta este documento, esto podría servir para solicitar al Tribunal Constitucional la nulidad del CETA.
El 29 de mayo, la vocal del CGPJ remitió un escrito a la Comisión Permanente de este órgano –cuya próxima reunión tendrá lugar este jueves-, en el que sustanciaba su petición citando varias sentencias del Tribunal Supremo, así como las distintas normativas que establecen el carácter “preceptivo” de este informe. De hecho, el Gobierno sí ha contado con un informe similar redactado por el Consejo de Estado –como también es preceptivo-, y sólo el grupo parlamentario Unidos Podemos en el Congreso ha llegado a exigir al Ejecutivo que pregunte sobre el CETA al Consejo.
Poco después, el 1 de junio, la Comisión Permanente decidió solicitar un informe sobre la conveniencia o no de emitir una opinión sobre el acuerdo al Gabinete Técnico del Consejo. A día de hoy no ha habido más noticias al respecto.
“Probablemente la consigna sea que se dilate lo máximo posible en el tiempo”, apunta Sáez Rodríguez, que muestra su sorpresa porque “una cuestión con interés jurídico, pero en absoluto irresoluble”, esté llevando “tanto tiempo al Gabinete Técnico”. “Ahí está lo mejor de lo mejor del Consejo a nivel jurídico”, ha comentado. El factor tiempo es importante, teniendo en cuenta que el acuerdo será ratificado –con los votos a favor de PP, PSOE y Ciudadanos- en el último pleno del periodo de sesiones, la próxima semana.
La vocal del CGPJ afirma que desde un punto de vista “político” ya es relevante que desde el Congreso se denuncie la ausencia de ese informe, y que el Consejo se plantee si debe o no pronunciarse. A nivel “jurídico”, continúa, sería “muy interesante que el CGPJ llamara la atención al Ejecutivo por autorizar un tratado que les afecta como jueces, sin pedir su opinión como órgano de gobierno de los jueces”.
Organizaciones de jueces y juristas de distintas partes de Europa han denunciado los peligros del CETA y su homólogo estadounidense en varias ocasiones. En España, Jueces para la Democracia ha rechazado los tribunales de arbitraje de inversiones del TTIP (acuerdo comercial entre EEUU y la UE), idénticos a los del CETA, porque su creación representaría “una usurpación de las funciones judiciales estatales”.
“Su trascendencia se pone de manifiesto con los tribunales de arbitraje”
Además de sustanciar su petición en base a la jurisprudencia, el escrito de la vocal del CGPJ al que ha accedido este diario, advierte de que la necesidad del pronunciamiento del órgano de gobierno de los jueces se hace evidente, teniendo en cuenta la propuesta de creación de los tribunales arbitrales.
“La relevancia objetiva del CETA es indiscutible; la vienen mostrando los intensos debates jurídicos desarrollados desde hace meses en numerosos países miembros de la Unión Europea, que incluso han dado lugar a su examen por el Tribunal Constitucional alemán o por el Consejo Constitucional de Francia. Su trascendencia en el terreno de la jurisdicción -que, por sí sola, avala la necesidad de obtener la opinión del órgano constitucional que encarna el Poder Judicial en nuestro Estado de derecho -, se pone de manifiesto sólo mencionando la creación y regulación en el CETA del controvertido Investment Court System, según su nomenclatura en inglés, previsto en el Capítulo VIII del Acuerdo”, reza el texto.
Sáez Rodríguez decidió solicitar este informe a propuesta de Ecologistas en Acción, una de las 350 organizaciones sociales, sindicales y laborales que integran la Campaña estatal no al TTIP. A raíz de esta petición, la vocal del CGPJ pide a la Comisión Permanente del órgano que “se pronuncie públicamente respecto al trámite omitido y realice cuantas acciones considere oportunas para reclamar la competencia que tiene legalmente atribuida este Consejo para emitir el preceptivo informe”. También solicita que el documento sea incorporado al expediente de autorización que hoy tramita el Congreso de los Diputados y que este martes salió de la Comisión de Exteriores rumbo al pleno de la próxima semana.

La tramitación del CETA en el Congreso sigue su marcha con los votos de PP, PSOE y Ciudadanos

La tramitación del CETA en el Congreso sigue su marcha con los votos de PP, PSOE y Ciudadanos
La comisión de Asuntos Exteriores aprueba el dictamen sobre el tratado entre la UE y Canadá, que irá a Pleno la semana que viene para su ratificación definitiva, sin que los socialistas se replanteen su posición pese a las voces internas que lo pedían
Aitor Rivero
diario.es
La ratificación del tratado de libre comercio entre la UE y Canadá (CETA) sigue su tramitación en el Congreso de los Diputados a velocidad de crucero. La Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara baja ha aprobado su dictamen con los votos del PP, el PSOE y Ciudadanos y el voto en contra de Unidos Podemos-En Comú-En Marea y ERC.
La votación había adquirido cierta relevancia tras los llamamientos públicos de dirigentes del PSOE para reconsiderar la posición de su grupo, algo que finalmente no ha ocurrido. Tanto la secretaria de Cohesión e Integración de la nueva ejecutiva del PSOE, Nuria Parlón, como la diputada Rocío de Frutos han expresado en múltiples ocasiones la necesidad de que el PSOE repensara su posición ante el CETA.
De Frutos ha recordado en los últimos día que “existe una corriente en el partido que no apoya este tratado y los efectos que puede llegar a tener” en Europa.
La portavoz de Unidos Podemos, Irene Montero, ha lamentado que el PSOE haya votado a favor del dictamen y espera que Pedro Sánchez vire el rumbo del partido tras retomar los mandos y ser ratificado este fin de semana como secretario general.
Montero ha insistido en que el “CETA atenta contra la soberanía de nuestro país” y ha recordado que ha habido diputadas que han manifestado su oposición al tratado “igual que en Parlamentos autonómicos con argumentos similares”.
“Ojalá se pueda concretar en que podamos estar juntos frente al CETA y contra el techo de gasto”, ha insistido Montero, quien ha fijado ambas votaciones como “importantes” a la hora de determinar la nueva línea política de Pedro Sánchez.
El PSOE apoyó la tramitación del CETA en el Parlamento Europeo. Ya en el Congreso, sumó sus votos a los del PP y Ciudadanos para rechazar la enmienda a la totalidad presentada por Unidos Podemos.
En la misma votación se negó que el Tribunal Constitucional revisara la adecuación del tratado a la Carta Magna.
Unidos Podemos ha intentado retrasar lo máximo posible el inicio de la tramitación del acuerdo de libre comercio con Canadá. Aunque el grueso del tratado entró en vigor el pasado mes de febrero con el voto favorable de la mayoría del Parlamento Europeo hay determinados preceptos que cuya competencia recae todavía en los Estados miembro.
Si uno de los Veintiocho rechazara el CETA su implantación a nivel europeo se paralizaría y habría que regresar a la mesa de negociación para corregir aquello que hubiera sido rechazado bien por un parlamento estatal bien por un tribunal.

El PSOE de Sánchez sigue apoyando el CETA y lo vota en el Congreso

El PSOE de Sánchez sigue apoyando el CETA y lo vota en el Congreso

La Comisión de Exteriores aprueba el tratado de libre comercio con Canadá. Podemos avisa a los socialistas que un partido de izquierdas debe estar en contra

publico.es
El portavoz del PSOE en la Comisión de Exteriores del Congreso, Ignacio Sánchez-Amor, ha aclarado este martes a Podemos que la posición socialista sobre el acuerdo de libre comercio entre la UE y Canadá (CETA) no ha variado, y ha aprovechado para emplazar al partido de Pablo Iglesias “si cree o no en el proyecto europeo”.
Sánchez-Amor se ha expresado así en la Comisión de Exteriores del Congreso, donde la portavoz adjunta de Podemos, Sònia Farré, ha llamado al PSOE a dar marcha atrás en su apoyo al CETA ahora que ha elegido un nuevo secretario general, Pedro Sánchez, que considera que “el capitalismo neoliberal actual es descarnado y socialmente insostenible” y un “adversario principal”.
Farré también ha aludido, sin mencionarla, al debate que ha pedido la diputada Rocío de Frutos, que la semana pasada avanzó que quería una reflexión sobre la posición socialista. “Existe una corriente en el partido que no apoya este tratado y los efectos que puede llegar a tener”, había declarado a Europa Press De Frutos, una de las diputadas que se mantuvo fiel a Sánchez y votó ‘no’ a Mariano Rajoy en la investidura.
Este lunes, Podemos mencionó la posición del PSOE sobre el CETA como uno de los ámbitos donde debía plasmarse “en hechos” la nueva disposición socialista a llegar a acuerdos con Podemos y otros partidos para desmontar las políticas del PP.
Sin embargo, en el debate en Comisión, Sánchez-Amor se ha limitado a decir que la posición del PSOE sobre el CETA es “hartamente conocida” y que la mantiene. El dictamen del Tratado ha sido aprobado en la Comisión de Exteriores por 28 votos a favor y 8 en contra (los de Unidos Podemos y ERC) y ahora deberá recibir el visto bueno del Pleno del Congreso y, posteriormente, del Senado.
Podemos ha pedido una votación separada de este punto y ha avisado al PSOE de que, “si se apuesta por el comercio y la inversión al servicio de un empleo decente y sostenible, un PSOE de izquierdas, feminista, ecologista y juvenil debería votar no a esta nueva receta neoliberal que es el CETA”.
” Con espíritu deportivo”
El portavoz socialista le ha respondido que el PSOE está dispuesto a recibir “consejos de todo el mundo con espíritu deportivo” pero que, para darlos, Podemos debe primero “pasar de su fase adolescente y decir de una vez si cree o no en el proyecto europeo”.
“Un partido que se reclama de izquierdas, ahora que ha pasado la fase de ‘ni izquierda ni derecha’, debe tener claro que la UE es un proyecto de progreso en el que la humanidad ha alcanzado el mayor nivel de respeto de los derechos humanos, de protección social y seguramente de justicia”, ha argumentado.
Durante el debate, el portavoz de Ciudadanos, Fernando Maura, ha dado su apoyo al Tratado y ha opinado que los “activos” europeos en materia de protección de derechos están “perfectamente reflejados” en él.
Por su parte, el popular Jordi Roca ha aprovechado el debate para acusar a Podemos de rechazar el CETA “porque quieren cargarse la democracia representativa” y de estar en contra de “lo expansivo”, salvo cuando se trata de “la expansión de la internacional populista”.

El papel del PSOE en la ratificación del CETA

El papel del PSOE en la ratificación del CETA
Eva García Sempere
Diputada Izquierda Unida en el Congreso
Pablo Jiménez
Área Federal de Medio Ambiente de Izquierda Unida
La Comisión Europea y el Gobierno de Canadá firmaron en octubre de 2016 el Acuerdo Económico y Comercial Global, más conocido por sus siglas en inglés, el CETA. Posteriormente, en febrero de este año, tanto el Parlamento Europeo como la Cámara de los Comunes de Canadá lo ratificaron, poniendo fin a siete años de negociaciones realizadas con la máxima opacidad informativa.
Este acuerdo, que ha contado con una intensa oposición en las calles europeas, debe ser ahora ratificado por los 28 países miembros de la UE y requiere por parte canadiense, después de la aprobación por su Senado en mes de mayo, del trámite de la “Asignación Real”, el beneplácito de la Corona inglesa, como miembro de la Commonwealth.
En Europa ya lo han ratificado Letonia, República Checa y Dinamarca. Parece que ahora le toca el turno a España. El Gobierno español ha agilizado, con sorprendente rapidez, todos los trámites para ratificarlo cuanto antes. El pasado 18 de mayo, en el pleno del Congreso de los Diputados se ha debatido la enmienda a la totalidad presentada por el Grupo Confederal de Unidos Podemos, En Comú Podem y En Marea, apoyada por Compromís, ERC y Bildu, así como el recurso del control previo de constitucionalidad presentado por el mismo grupo parlamentario, al apreciarse potenciales contradicciones entre algunas disposiciones del CETA y algunos artículos de la Constitución.
Pero ese debate quedó en nada porque PP, C’s y PSOE (y también PNV y PDeCat) ya tenían decidida de antemano su posición, que no era otra que acelerar todos los trámites parlamentarios restantes antes de votarse definitivamente en el Congreso y en el Senado y quedar así ratificado.
Pero mientras que la posición a favor de los mal llamados tratados de libre comercio de PP y C’s está en línea con el posicionamiento económico ultraliberal de sus dirigentes que está asumido, en mayor o menor medida, por su militancia, en el caso del PSOE, nos encontramos con una situación diferente. Hemos estado asistiendo a una clara separación entre lo que opinaban sus dirigentes (al menos los anteriores antes de sus primarias) y, en concordancia con el sentido de su voto, los parlamentarios tanto europeos como estatales, por una parte, y sus bases (así como infinidad de representantes autonómicos y locales) por otra. Hemos de recordar aquí que todos los parlamentos autonómicos y los numerosos ayuntamientos que han aprobado mociones contra el CETA, lo han hecho con el voto del PSOE. ¿Cómo es posible, por tanto, que se voten cosas diferentes en algo tan trascendental como son este tratado y otros similares como el TTIP? ¿Tiene más importancia la opinión de un diputado o diputada estatal que uno autonómico o un representante local?
La pregunta que nos hacemos después de las primarias es si va a producirse un cambio de rumbo del PSOE con respecto al CETA. A tenor de las tibias manifestaciones del nuevo secretario general, Pedro Sánchez, en el sentido de que se ha de velar por mantener las “salvaguardas sociales y ambientales” actuales, podríamos pensar que no, dado que declaraciones tan ambiguas y faltas de precisión sobre un texto ya firmado no inducen al optimismo. No obstante, la oportunidad que se abre con el congreso de los socialistas de abrir nuevos cauces progresistas podría llamar a una esperanza, aunque comedida, de que se produzcan cambios en el posicionamiento con respecto a acuerdo comercial con Canadá.
Pedro Sánchez se ha aupado a la secretaría general de su partido gracias al apoyo mayoritario de sus bases. Muchas de ellas ya han expresado en sus territorios su oposición a este tratado a través de su apoyo directo o indirecto a las mociones presentadas en ayuntamientos y parlamentos autonómicos por diferentes partidos entre los que se encontraba el partido socialista. Los diputados y diputadas socialistas que votaron el 18 de mayo a favor del CETA en el Congreso deberían reflexionar sobre el sentido de su voto en la votación final de ratificación. Deberían escuchar a sus propios compañeros y compañeras de partido de los diferentes territorios del estado, de alcaldes y alcaldesas, concejales y concejalas que han apoyado y, en ocasiones, se han puesto al frente de estas mociones. Deberían preguntarles por qué lo han hecho.
El pasado 10 de mayo, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha anulado, aceptando el recurso presentado por la campaña europea contra los TLC, la decisión de la Comisión Europea de no admitir el registro de la Iniciativa Ciudadana Europea en pro de pedir la revocación del mandato de negociación del TTIP y la no firma del CETA. Esta decisión tan importante del TJUE debería hacer también reflexionar a las personas que han votado este 18 de mayo sin ni siquiera aceptar la remisión del texto al Tribunal Constitucional.
Unos apuntes para la reflexión para terminar: ¿saben los diputados y las diputadas socialistas que el CETA no incluye un capítulo sobre medidas concretas de apoyo a las pymes?, ¿saben que el Comité Económico y Social Europeo indica que la puesta en marcha de este tipo de acuerdos favorecerá la expansión de las grandes empresas frente a las pymes?, ¿saben que este acuerdo no prevé sistemas de control y sanción efectiva por el incumplimiento de las obligaciones relativas a los derechos laborales?, ¿conocen las consecuencias sobre los convenios colectivos de los mecanismos de resolución de controversias entre inversores y estado?, ¿entienden lo que significa para el mundo agrario que solo se hayan reconocido el 10% de las Denominaciones de Origen Protegidas de la UE?
Desde la campaña No al TTIP, CETA, TiSA y desde las organizaciones políticas y sindicales y movimientos sociales adheridos estamos convencidos que gran parte de las bases socialistas y bastantes representantes autonómicos y locales (más cerca de la realidad de las clases populares) conocen las respuestas a esas preguntas. Ahora es el momento en el que los nuevos y nuevas dirigentes –así como diputados y diputadas estatales y europeos- replanteen el posicionamiento del PSOE sobre este acuerdo, abriendo un debate interno sobre tema tan trascendental, antes de ratificarlo definitivamente de forma precipitada en septiembre e hipotecar la vida de la mayoría de las personas de este estado.

Primera grieta en el PSOE con el CETA: una diputada votará “no”

Primera grieta en el PSOE con el CETA: una diputada votará “no”
La Diputada del Grupo Parlamentario Socialista por la provincia de Ourense, Rocío de Frutos, tendría el compromiso declarado de votar en contra de la ratificación del CETA
publico.es
El Grupo Parlamentario socialista muestra una grieta, aunque todavía pequeña, sobre su posición sobre el Tratado de Libre Comercio con Canada, conocido por sus siglas en inglés CETA (similar al TTIP que negocia la UE con EEUU). Según la plataforma Campaña Estatal No al TTIP, CETA, TISA, una diputada socialista votará ‘no’ cuando el tratado llegue al Pleno del Congreso para su ratificación.
Hasta el momento el PSOE ha mantenido su apoyo a estos tratados. Según esta plataforma algunos cargos han dado muestras del desacuerdo con el apoyo de su partido al tratado del TTIIP, según afirman miembros de esta campaña Estatal quienes mantienen contactos con otros cargos destacados del PSOE.
La diputada del Grupo Parlamentario Socialista por la provincia de Ourense, Rocío de Frutos, tendría el compromiso declarado de votar en contra de la ratificación del CETA (Acuerdo Económico y Comercio Global entre la UE y Canadá), tal y como informa esta compañia.
Esta plataforma denuncia que el voto favorable del PSOE a la aprobación del CETA iría en contra de los principios esgrimidos en el programa político presentado por Pedro Sánchez a las primarias, quien rechazaba el TTIP.
La diputada gallega, ha explicado que su oposición al CETA porque según considera “se nos ha presentado como un pacto entre países amigos para facilitar el libre comercio y las inversiones, pero que esconde perversas intenciones entre sus mil seiscientas páginas de texto”, según sus palabras recogidas por la Campaña Estatal No al TTIP, CETA, TISA.
Estas declaraciones han tenido lugar en el marco de las reuniones y contactos que por parte de los miembros de la Campaña Estatal No al TTIP, CETA, TISA se están desarrollando con diferentes líderes socialistas con el objeto de alcanzar un pronunciamiento colectivo contra la aprobación de este acuerdo.
Además, según han informado miembros de la campaña el documento “Por una nueva socialdemocracia”, que recoge el programa político de Pedro Sánchez señala
como adversario principal al “capitalismo neoliberal actual, descarnado y socialmente insensible”.

La diputada socialista Rocío de Frutos comunica su compromiso de votar en contra del Tratado de Comercio con Canadá (CETA) en su próxima tramitación parlamentaria.

La diputada socialista Rocío de Frutos comunica su compromiso de votar en contra del Tratado de Comercio con Canadá (CETA) en su próxima tramitación parlamentaria.
Comunicado de la campaña No al TTIP, CETA, TiSA
Miembros de la Campaña Estatal No al TTIP, CETA, TISA mantienen contactos con otros cargos destacados del PSOE que han dado muestras de desacuerdo con el apoyo de su partido a estos tratados.
La plataforma denuncia que el voto favorable del PSOE a la aprobación del CETA iría en contra de los principios esgrimidos en el programa político presentado por Pedro Sánchez a las primarias.
La Campaña Estatal No al TTIP, CETA, TISA informa del compromiso declarado por Rocío de Frutos, Diputada del Grupo Parlamentario Socialista por la provincia de Ourense, de votar en contra de la ratificación del CETA (Acuerdo Económico y Comercial Global entre la UE y Canadá) en su próxima tramitación en pleno del Congreso de los Diputados.
La diputada gallega, que fue noticia durante el proceso de primarias del PSOE por declarar públicamente que abandonaría su cargo en caso de no salir adelante el proyecto de Pedro Sánchez, da ahora da un paso al frente declarando su oposición al CETA, “que se nos ha presentado como un pacto entre países amigos para facilitar el libre comercio y las inversiones, pero que esconde perversas intenciones entre sus mil seiscientas páginas de texto”, según sus palabras. (Ver artículo de opinión: http://diario16.com/ceta-lo-llaman-libre-comercio-no-lo/)
Esta declaración de intenciones se ha realizado en el marco de las reuniones y contactos que por parte de los miembros de la Campaña Estatal No al TTIP, CETA, TISA se están desarrollando con diferentes líderes socialistas con el objeto de alcanzar un pronunciamiento colectivo contra la aprobación de este acuerdo.
Informan los miembros de la campaña que el documento Por una nueva socialdemocracia, programa político de Pedro Sánchez para las primarias del PSOE, señala como adversario principal al “capitalismo neoliberal actual, descarnado y socialmente insensible”, que atenta contra los intereses y derechos de la clase trabajadora, propicia privatizaciones y desregulaciones, y se sitúa como motor generador de desigualdad, pobreza y falta de horizontes para la mayoría social, mientras concentra poder y riqueza en pocas manos.
Afirma también el texto que “uno de los compromisos más importantes del socialismo democrático del siglo XXI debe ser trabajar para controlar el poder de los oligopolios, neutralizando su intromisión opaca en las regulaciones públicas”, reconociendo los errores pasados de la socialdemocracia por ser incapaz de dar respuesta frente al avance voraz del neoliberalismo.
Para la campaña “esto es todo lo que representa el CETA, por lo que no se entendería que el nuevo PSOE votara a favor de su aprobación. Consideramos que en esta situación, y por coherencia, se requiere nuevamente un “no es no”. Porque decir “no” al neoliberalismo significa decir “no” al CETA”.
Asimismo recuerdan que “el PSOE ha apoyado declaraciones institucionales contra el CETA y la nueva generación de tratados de libre comercio en diez comunidades autónomas y un centenar largo de ayuntamientos de toda España. Consideramos que esto es un claro mensaje de las bases que debe ser escuchado por la nueva dirección política del partido”.
Y terminan afirmando: “Los intereses comerciales y de las multinacionales no pueden estar por encima de la democracia, los derechos de las personas y del planeta. No detener la aprobación del CETA sería hipotecar nuestra vida y la de las futuras generaciones.”

CETA: lo llaman libre comercio y no lo es

CETA: lo llaman libre comercio y no lo es
Rocio Frutos
Diario16
Quienes me conocen saben que desde mi llegada al Congreso he manifestado mi opinión sobre los efectos dramáticos de la deslocalización y la globalización, no solo sobre los derechos humanos sino también sobre la destrucción de nuestro tejido empresarial y el Dumping Social. Cuando parece que las empresas ven en parte agotados los beneficios de las prácticas tradicionales de deslocalización, “irrumpen” en el escenario económico los Tratados de Libre Comercio como la nueva generación de instrumentos de globalización.
De hecho en las próximas semanas se somete al pleno del Congreso de los Diputados, la aprobación de un tratado internacional que puede tener importantes repercusiones sobre nuestra economía, pero también sobre nuestros derechos sociales, laborales y ambientales se trata del Acuerdo Económico y Comercial Global de la Unión Europea con Canadá, más conocido como CETA, que se nos ha presentado como un pacto entre países amigos para facilitar el libre comercio y las inversiones, pero que esconde perversas intenciones entre sus mil seiscientas páginas de texto.
Una vez más nos encontramos con que una cuestión que puede afectar de forma intensa a la vida de las personas y al desarrollo socioeconómico de nuestros territorios, sea tan poco explicado y conocido, pasando por nuestras vidas como si su alcance se fuera a limitar a las “altas esferas” de la política Internacional. Pues bien, con esta reflexión pretendo suscitar el interés y preocupación de todos, por una situación sobre la que aún estamos a tiempo de impedir que se convierta en una realidad muy perjudicial e irreversible.
El tratado incluye la creación de Tribunales de Arbitraje ajenos a los sistemas judiciales estatales y europeos, por medio de los cuales las multinacionales podrán demandar a los estados por cantidades multimillonarias en caso de que aprueben leyes que limiten la obtención de beneficios por estas corporaciones. Del mismo modo, se crean instrumentos como el Foro de Cooperación en materia de Reglamentación, que contará con la asistencia de las partes interesadas (léase aquí “las empresas transnacionales”), con potestad para revisar y condicionar cualquier propuesta de ley o regulación de los Estados, antes de ser sometida a trámite parlamentario. Todo esto supone, de facto, la usurpación de las competencias a los tribunales de justicia, gobiernos y parlamentos elegidos democráticamente por la ciudadanía y la posibilidad de afectación de las grandes empresas sobre normativas sociales internas, con el consiguiente alejamiento, una vez más, de un modelo de Estado que recupere su capacidad de “intervenir” para proteger a sus ciudadanos. En definitiva, una nueva aparición de ese capitalismo feroz que determina, por sí mismo y sin escrúpulos, el presente y futuro de los ciudadanos.
Propone también el tratado, la “armonización y simplificación de la normativa”, que supondrá flexibilizar las leyes de protección de la salud pública, la seguridad alimentaria, los trabajadores, los consumidores o el medio ambiente. Y mientras el texto del acuerdo se extiende en reglamentos y medidas de garantía a los inversores y sus beneficios, los escasos párrafos dedicados a los derechos laborales, sociales o ambientales no van más allá de una declaración de intenciones generalista y circunstancial.
En cuanto a los capítulos puramente mercantiles, se proyecta una mayor liberalización de servicios públicos, limitando la capacidad del sector público para prestar servicios básicos para la sociedad, así como la eliminación de aranceles a la importación y ayudas a la exportación, ya de por sí escasos pero que sirven a la protección e impulso de sectores fundamentales como el agroalimentario.
Y por último, con respecto a los efectos previstos de la aplicación del tratado sobre la economía europea, la propia Comisión de Empleo y Asuntos Sociales del Parlamento Europeo ha emitido un informe recomendando la no aprobación del CETA, al prever la pérdida de 204.000 empleos a corto plazo, el aumento de la precariedad laboral y la brecha salarial, perturbaciones sectoriales y la total desprotección de las pequeñas y medianas empresas, que generan 2/3 del empleo en la Unión Europea.
Entonces, ¿es legítimo apoyar la aprobación del CETA desde un posicionamiento de izquierdas? Si queremos avanzar hacia un modelo comercial y económico que respete los derechos humanos, sociales y ambientales, la respuesta es, NO. Si defendemos la democracia y el Estado de Derecho, Social y de Bienestar la respuesta es, NO.
Cientos de organizaciones y colectivos (sindicatos, consumidores, jueces, agricultores, pequeñas empresas, ecologistas…) de Europa y Canadá y más de dos mil trescientos ayuntamientos y gobiernos regionales europeos se han opuesto a la firma de este tratado. El Tribunal General de la UE ha obligado en fechas recientes a la Comisión Europea a admitir a trámite una iniciativa ciudadana contra la firma del acuerdo apoyada con más de tres millones y medio de firmas.
Creo que ha llegado el momento de exigir a los poderes públicos que cumplan con la obligación de informar a los ciudadanos con claridad y dejar de hacer (más) oídos sordos a este clamor social.
Termino tal como he empezado diciendo “CETA: lo llaman libre comercio y no lo es”.

Miles de personas se manifiestan contra el CETA en Madrid

Las manifestantes también han exigido a los diputados que “defiendan los derechos de la ciudadanía a la que representan”
 
Bajo el lema “La Democracia y los Servicios Públicos no se venden, se defienden”, miles de ciudadanas han salido a la calle este sábado en Madrid para manifestarse contra el tratado de libre comercio entre Canadá y Europa, CETA, y para exigir a los diputados “que defiendan los derechos y los intereses de la población a la que dicen representar”.
El CETA fue aprobado el pasado 15 de febrero de 2017 en el Parlamento europeo y ahora solo queda su ratificación en los diferentes parlamentos nacionales para su entrada en vigor. Este tratado de comercio e inversiones es muy similar al TTIP y va a modificar todos los aspectos de la vida cotidiana de las personas.
Desde la campaña NO AL TTIP, conformada por más de 400 colectivos y organizaciones, advierten de los peligros que conllevaría la entrada en vigor de este tratado: “nuestro planeta, nuestras ciudades y pueblos, y todas las personas estarán sujetas a lo que se establezca en estos acuerdos que darán un gran poder a las empresas transnacionales por encima de la propia soberanía de los Estados”.
Los convocantes consideran que la única manera de frenar la ratificación del CETA es “estando en la calle, junto con las demás organizaciones que rechazan estos tratados, y presionando a los partidos políticos y al resto de representantes de la ciudadanía para que voten en contra de su aprobación las próximas semanas”.

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