Para CCOO, la votación sobre el TTIP del Parlamento Europeo es una oportunidad perdida

Fecha de la publicacion original: 
Viernes, 29 Mayo, 2015

Ayer jueves, 28 de mayo, la Comisión del Parlamento Europeo sobre Comercio Internacional (INTA) aprobó por 28 votos a favor y 13 en contra un documento con recomendaciones a los miembros de la Comisión Europea que participan en las negociaciones sobre la Asociación Trasatlántica de Comercio e Inversión, ATCI (más conocida por sus siglas en inglés, TTIP).

La votación sobre el TTIP es, para CCOO, una oportunidad perdida

En opinión de CCOO, los miembros de la INTA perdieron la oportunidad de tener en consideración la opinión de millones de personas que ven en algunos aspectos del ATCI una seria amenaza al bienestar, a la seguridad y a los derechos de los ciudadanos europeos.
CCOO lamenta que los eurodiputados socialdemócratas votasen, junto a conservadores y liberales, a favor de este informe que respalda una política económica y comercial responsable de la situación de pobreza y exclusión que afecta a, cada vez más, ciudadanos europeos. La entrada en vigor del acuerdo podría tener nefastas consecuencias sobre el empleo y sobe las condiciones de laborales de los trabajadores europeos. De nuevo se anteponen los intereses económicos y comerciales a las necesidades y derechos de la población.
Entre las medidas aprobadas está la creación de un tribunal privado que actuaría al margen de la justicia formal, poniendo así en entredicho el Estado de Derecho, y que esconde el establecimiento de un "sistema de solución de controversias inversor-Estado" (ISDS) cuyo objetivo es conceder una serie de privilegios a los inversores extranjeros en detrimento de los intereses de los Estados. En este punto hay que recordar que los socialdemócratas europeos habían señalado el ISDS como una de las "líneas rojas" que en ningún caso traspasarían.
En opinión de CCOO, el ISDS es un mecanismo muy peligroso. Se trata de un sistema que estando incorporado ya a otros acuerdos internacionales, ha permitido a empresas extranjeras instaladas en un determinado país,  demandar al Estado en cuestión por la aplicación su legislación destinada a proteger el medio ambiente o la salud pública.
Otra de las cuestiones más alarmantes por los efectos que puede tener sobre la salud de los ciudadanos europeos, es la indicación a la Comisión para que se aligeren los procedimientos relativos a la prohibición de importaciones por motivos de seguridad alimentaria y salud animal.
Entre las cuestiones positivas, hay que señalar la sugerencia de dejar fuera del acuerdo buena parte de los servicios públicos.
Desde CCOO hacemos un llamamiento a los eurodiputados para que en la votación que tendrá lugar en el Pleno del Parlamento Europeo el próximo día 10, tengan en cuenta estas consideraciones y actúen con responsabilidad anteponiendo el bienestar, la seguridad y a los derechos de los ciudadanos europeos a los intereses económicos y comerciales.